En 1803, William Marbury pidió a la Corte Suprema que ordenara al Secretario de Estado James Madison entregarle un nombramiento judicial ya firmado pero nunca notificado. Marbury solicitó exactamente eso: un writ of mandamus, la orden que obliga a un funcionario público a cumplir un deber que ya le corresponde. El presidente del tribunal, John Marshall, reconoció que Marbury tenía derecho al cargo y que negárselo era ilegal.
¿Este caso se parece a tu situación?
Solicitar orientación gratuitaSin embargo, la Corte concluyó que la ley que le daba autoridad para emitir ese mandamus en primera instancia era inconstitucional, por lo que no podía conceder el recurso. La sentencia resultante estableció el principio de revisión judicial: los tribunales pueden declarar inválida una ley contraria a la Constitución. Aunque Marbury nunca recibió su nombramiento, el caso quedó como el punto de partida de toda la doctrina moderna del mandamus en el derecho estadounidense.